El femicidio de Azul Montoro, una joven trans y trabajadora sexual, ocurrió en octubre de 2017, cuando fue apuñalada en una vivienda del centro de la ciudad de Córdoba.
Esta semana culmina un juicio histórico, ya que es la primera vez que la Justicia cordobesa caratula como «femicidio» el asesinato de una mujer trans. Durante la Instrucción se resolvió que el que haya sido trabajadora sexual no invalida que haya sido víctima de violencia de género.
Este miércoles, el fiscal Gustavo Arocena pidió perpetua para el único acusado, Fabián Alejandro Casiva, al avalar las pruebas que lo incriminan. De esta forma, ratificó la carátula que resalta en este proceso judicial, precisó Radio Universidad.
Lo mismo hizo el querellante Tomás Aramayo. “Pedimos la pena de prisión perpetua por todos los delitos que está acusado pero sobre todo por el femicidio, el homicidio calificado por femicidio porque existió violencia machista y la supremacía por parte de él para matar a Azul“, alegó.
Luego será el turno de la defensa de Casiva.
El fallo, con jurados populares, se conocería este jueves.




































































