Agustina «Tinio» Di Martino tenía 29 años. El viernes a la noche, junto a cuatro amigas fue a una fiesta electrónica en el predio de la Rural en Malagueño. La estrella de la noche era el dj alemán Stephan Jolk.
En la madrugada del sábado, Agustina se descompensó. Alcanzó a ser trasladada e internada en el Hospital Domingo Funes, de Santa María de Punilla y finalmente falleció en la madrugada del domingo.
En función de múltiples testimonios, fuentes policiales aseguraron que se estableció que Agustina consumió una pastilla de éxtasis antes de morir. Esto le habría causado una sobreexcitación en el sistema nervioso, seguida de una profunda sensación de deshidratación. El consumo descontrolado de agua habría sido el paso previo al edema.
En las últimas horas, el fiscal de narcomenudeo de la ciudad de Córdoba, Marcelo Sicardi, ordenó la detención de un joven de 26 años, vecino de barrio Parque San Vicente, sospechado de ser quien le vendió las pastillas de éxtasis a Agustina y sus amigas.
«En el inmueble se logró el secuestro de 288 dosis de marihuana, una motocicleta, entre otros elementos de interés para la causa. La Policía de la Provincia colaboró en la seguridad del perímetro externo en la vivienda», se indicó de manera oficial.
Todo indica que la droga se la compraron en su domicilio, antes de ingresar a la fiesta electrónica.
Lo que aún no está claro es si Agustina fue a comprar el éxtasis o si fue una de sus amigas la que compró para todo el grupo. El dato no es menor a la hora de evaluar eventuales responsabilidades legales.




































































